Glaucoma (Características, concepto y tratamiento)

El Glaucoma es la enfermedad que causa daño al nervio óptico y como consecuencia la pérdida de la visión. Hay diversas tipos de glaucoma. Las dos formas más frecuentes son el glaucoma primario de ángulo abierto (GPAA) y la ceguedad de ángulo cerrado (ACG). El glaucoma de ángulo abierto frecuentemente  se llama «el ladrón furtivo de la vista» debido a que no muestra síntomas hasta que se produce una pérdida casi total de la visión. Glaucoma (Características, concepto y tratamiento)

características del Glaucoma

Tratamientos del glaucoma

El procedimiento para este mal suele ser la cirugía, láser o dosificación, obedeciendo de la dificultad del glaucoma. Usualmente, para el control primario del glaucoma se trata con gotas para los ojos juntamente con dosificación para conseguir la contracción de la PIO.

Características

Síntomas del glaucoma de ángulo abierto

Por lo habitual, no hay signos o síntomas de aviso temprano del glaucoma de ángulo abierto. Se despliega lentamente y, a veces, sin pérdida de visión notable durante muchos años. Gran parte de las personas que desarrollan este tipo de  se encuentran físicamente perfectas y al comienzo de la enfermedad no notan un cambio en su visión ya que la pérdida de visión inicial es de la visión lateral o periférica, y la agudeza visual o la perspicacia visual se almacenan hasta el final de la enfermedad. Cuando un paciente se da cuenta de la pérdida de visión, la enfermedad habitualmente está muy avanzada. La pérdida de visión por glaucoma no es variable con el tratamiento, incluso con cirugía.

Debido a que  este tipo tiene pocos signos o síntomas de advertencia antes de que se origine el daño, es significativo consultar a un clínico para exámenes oculares regulares. Si se descubre glaucoma durante un análisis ocular, su oculista logra recetarle un método preventivo para ayudar a resguardar su visión.

En este tipo el ángulo esta donde la zona del iris se halla con la córnea es tan extenso y abierto como correspondería ser, pero los conductos de desagüe del ojo se cierran con el tiempo, lo que incita un incremento de la presión ocular y el daño posterior a la óptica. Es el tipo más habitual.

Síntomas del glaucoma agudo de ángulo cerrado

Visión difusa o borrosa

La aparición de discos de colores del arco iris alrededor de luces brillantes.

Malestar intenso en los ojos y parte de la cabeza.

Náuseas o vómitos (que acompañan a un malestar ocular intenso).

Pérdida repentina de la vista.

En el glaucoma de ángulo cerrado (igualmente citado glaucoma de ángulo estrecho), el ángulo se cierra en numerosas o la mayoría de las áreas, lo que incita un aumento de la presión ocular, lo que traslada a daños en el nervio óptico y posible pérdida de la visión. Este aumento en la presión ocular logra ocurrir repentinamente (un ataque agudo de ángulo cerrado) o progresivamente. Igualmente hay etapas tempranas de la enfermedad en las que el ángulo está cerrado, pero la presión ocular puede o no ser alta y el nervio óptico aún no se ve afectado.

Los síntomas del glaucoma agudo de ángulo cerrado son muy notables y el daño sucede rápidamente. Si experimenta alguno de estos síntomas, busque atención inmediata de un oftalmólogo.

Control

Si se le diagnostica  esta enfermedad ocular, es significativo establecer un horario regular de exámenes con su oftalmólogo para controlar su condición y afirmarse de que su tratamiento prescrito mantenga efectivamente una presión ocular segura. El glaucoma y sus síntomas logran tener un impacto que cambia la vida de cualquier persona. Nuestros esfuerzos de educación y actualizaciones de investigación ayudan a los pacientes con glaucoma a adaptarse a nuevas realidades, a vivir una vida plena y satisfactoria, y a controlar los síntomas, mientras trabajamos para hallar un día una cura. Su continuo apoyo financiero hace viable esta educación y estos avances.

Prevención del glaucoma

¿Es viable reducir el riesgo de este malestar? Con un buen uso de los aparatos tecnológicos. De acuerdo con una investigación reciente, el ejercicio lograría ser un factor protector para el avance de la enfermedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba